Buenos Aires, 4 agosto (NA) — La llegada del Trambús T1 marca un cambio tecnológico en el transporte público de la Ciudad de Buenos Aires. Aunque circula sobre neumáticos como un colectivo convencional, incorpora soluciones propias de los tranvías modernos y de los vehículos eléctricos de última generación.
Las nuevas unidades fueron desarrolladas para recorrer el corredor que unirá Nueva Pompeya con Aeroparque, atravesando 22 kilómetros sin pasar por el centro porteño. El objetivo es reducir hasta un 40% los tiempos de viaje, con un trayecto que demandará menos de una hora.
Además de eliminar las emisiones contaminantes durante su funcionamiento, el Trambús suma sistemas inteligentes de seguridad, monitoreo en tiempo real y una experiencia de viaje más confortable para los miles de pasajeros que utilizarán el servicio cada día.
BATERÍAS DE ALTA AUTONOMÍA Y FRENADO QUE RECUPERA ENERGÍA
Uno de los principales diferenciales del Trambús está en su sistema de propulsión completamente eléctrico. Cada unidad incorpora un paquete de baterías de litio de alta densidad, capaz de ofrecer una autonomía de hasta 270 kilómetros por carga.
Esa capacidad permite completar la jornada de servicio urbano sin necesidad de realizar recargas constantes entre cabeceras. De esta manera, el sistema mantiene una operación continua incluso durante las horas de mayor demanda.
Además, incorpora frenado regenerativo, una tecnología que transforma la energía producida durante las desaceleraciones y frenadas en electricidad. Esa energía vuelve a almacenarse en las baterías, mejorando la eficiencia y reduciendo el consumo eléctrico.
CERO EMISIONES Y MENOS RUIDO EN LA CIUDAD
Al no utilizar motores diésel ni combustibles fósiles, el Trambús elimina las emisiones directas de gases contaminantes, contribuyendo a mejorar la calidad del aire en los corredores por donde circula.
Otro beneficio importante es la disminución de la contaminación sonora. El motor eléctrico produce un nivel de ruido significativamente menor que el de un colectivo tradicional, haciendo más silenciosa la circulación por avenidas y zonas urbanas densamente transitadas.
La aceleración también resulta más suave y progresiva, lo que mejora el confort tanto para los pasajeros como para el conductor.
SENSORES, CÁMARAS Y ASISTENTES INTELIGENTES PARA PREVENIR ACCIDENTES
El nuevo sistema incorpora un completo paquete de asistencias avanzadas a la conducción (ADAS), una tecnología habitual en vehículos de última generación que ahora llega al transporte público porteño.
Entre sus principales funciones se destacan las cámaras de visión de 360 grados y los espejos digitales, que reemplazan a los tradicionales retrovisores mediante pantallas de alta definición. Esto mejora la visibilidad nocturna, reduce los puntos ciegos y evita problemas provocados por reflejos o lluvia.
También dispone de sensores capaces de detectar peatones y ciclistas, alertando al conductor ante cualquier riesgo de colisión, incluso cuando los usuarios vulnerables aparecen de forma inesperada.
A esto se suman radares que calculan permanentemente la distancia con los vehículos que circulan por delante. Si detectan una posible colisión, el sistema emite advertencias visuales y sonoras para ayudar al chofer a reaccionar con anticipación.
SEMÁFOROS INTELIGENTES Y MONITOREO EN TIEMPO REAL
Para lograr una circulación más rápida, el Trambús utiliza un sistema de telemetría conectado con la red semafórica de la Ciudad.
Cuando una unidad se aproxima a un cruce dentro de los carriles exclusivos, envía información mediante GPS al sistema de tránsito. En respuesta, el semáforo puede extender o habilitar la luz verde para facilitar el paso del vehículo y mantener una velocidad comercial más alta.
Al mismo tiempo, todas las unidades transmiten información en tiempo real al centro de control operativo. Allí se supervisan datos como el estado de las baterías, la velocidad, la cantidad de pasajeros transportados y el funcionamiento de los distintos componentes mecánicos y electrónicos.
WIFI, USB Y UN DISEÑO PENSADO PARA LA ACCESIBILIDAD
La experiencia para los pasajeros también cambia respecto de un colectivo convencional.
Las unidades cuentan con piso bajo continuo, lo que permite subir y bajar prácticamente al mismo nivel del andén, facilitando el acceso a personas con movilidad reducida, adultos mayores y quienes viajan con cochecitos de bebé.
En el interior disponen de aire acondicionado frío/calor, conexión WiFi gratuita, puertos USB para cargar dispositivos móviles y pantallas que muestran el recorrido y la información del servicio en tiempo real.
Además, el sistema incorpora terminales de pago compatibles con distintos medios electrónicos, buscando agilizar el ascenso de los pasajeros y reducir los tiempos de detención en cada parada.
Agencia NA






