Buenos Aires, 4 agosto (NA) — La Unión Europea expresó su plena solidaridad con España tras la crisis migratoria en Ceuta, dijo el martes el comisario europeo de Migración, Magnus Brunner, quien describió la situación como una prueba de nuestra resistencia europea, luego de una reunión de ministros del Interior en la que advirtieron sobre la necesidad de tomar medidas contra las redes de trata de personas y de reforzar las fronteras.
Brunner habló con la prensa después de que los ministros del Interior de la UE realizaran una reunión extraordinaria en línea para analizar las consecuencias de una crisis en la que cerca de 72.000 migrantes ingresaron en la ciudad autónoma española de Ceuta procedentes de Marruecos, informaron Euronews y la Agencia Noticias Argentinas.
La cita también intentó rebajar la tensión con España en medio de una oleada de críticas en Europa a la política migratoria del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
“Estos últimos días han sido una prueba de nuestra resistencia europea, una prueba de la seguridad de nuestras fronteras exteriores, y dejaron claro que hay actores a los que no les importa la seguridad ni siquiera la vida de personas inocentes”, sostuvo Brunner.
“Europa, creo, ha superado claramente esta prueba. No se logró entrar en el espacio Schengen y la seguridad en la frontera se restableció con rapidez. La clave ahora es que la Unión Europea actúe”, añadió.
LA UE APUESTA POR REFORZAR FRONTERAS Y ANTICIPAR FUTURAS CRISIS MIGRATORIAS
El martes, los ministros del Interior debatieron medidas para evitar que la crisis se repita, y un comunicado de prensa difundido por la presidencia irlandesa del Consejo de la UE señaló que existía un “entendimiento común” entre los ministros sobre la necesidad de actuar en varios ámbitos.
Según el comunicado, estas medidas deberían incluir la lucha contra las redes de tráfico de migrantes, el refuerzo de las devoluciones, el fortalecimiento de las fronteras de la UE, el desarrollo de asociaciones más profundas con terceros países y la mejora de la capacidad de anticipación.
Las medidas también deberían contemplar el desarrollo de sistemas de alerta temprana, como la inteligencia previa en las zonas fronterizas y el seguimiento de las redes sociales.
El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, valoró positivamente las conversaciones y señaló que la UE ha “reconocido” el trabajo realizado por España y que “está impulsando una política importante para combatir la inmigración irregular en el marco de la UE”. “Fue una reunión necesaria para alinear los enfoques actuales y futuros. El resultado fue satisfactorio y sirvió para reconocer el esfuerzo de España”, afirmó.
Grande-Marlaska, elevó a 72.000 el número de migrantes que accedieron a Ceuta desde el pasado jueves y ha aseguró que 70.000 de ellos ya han regresado a Marruecos.
Durante su comparecencia, también insistió en que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) no alertó de la posibilidad de una crisis migratoria de estas características, en la que más de 80 personas perdieron la vida al intentar cruzar la frontera. Muchos migrantes se ahogaron al intentar sortear una barrera en el mar Mediterráneo, escenas que provocaron una disputa diplomática con los socios de España en la UE.
LA CRISIS MIGRATORIA NO “COMPROMETIÓ” EL ESPACIO SCHENGEN
La oleada mortal de migrantes irregulares que llegó la semana pasada a Ceuta, territorio español del norte de África, no “comprometió” el espacio Schengen de libre circulación, declaró el martes el ministro del Interior español.
“Está claro que el espacio Schengen no se vio comprometido en absoluto por esta crisis”, declaró Marlaska a la prensa en Madrid tras las conversaciones de emergencia con sus homólogos de la UE.
“Todos coincidimos en que la zona Schengen nunca estuvo en peligro”, afirmó, añadiendo que «no existía posibilidad alguna de movimiento secundario» de migrantes desde Ceuta hacia Europa continental. Los controles de pasaportes en la frontera entre Ceuta y la España peninsular están en vigor.
La entrada de los migrantes provocó tensiones con los socios de España en la UE, y tanto Italia como Dinamarca pidieron la suspensión del país del espacio Schengen de libre circulación.
LA POLÍTICA MIGRATORIA ESPAÑOLA ABRE UNA BRECHA ENTRE LOS SOCIOS EUROPEOS
Un diplomático de la UE explicó a Euronews que un “amplio” número de Estados miembros quería debatir “medidas políticas” e “incentivos” que pueden haber contribuido a que se produjera el mayor cruce irregular de fronteras jamás registrado en Europa en un periodo tan corto.
Una de ellas fue la decisión adoptada por Madrid en enero de regularizar a cerca de medio millón de migrantes en situación irregular concediéndoles permisos de residencia y trabajo.
Sin embargo, el enfoque más general de otros países europeos va en la dirección opuesta, con esfuerzos centrados en reducir el acceso al asilo, endurecer los controles en las fronteras de la UE y aumentar las devoluciones.
LA CRISIS DE CEUTA ELEVA LA TENSIÓN POLÍTICA DENTRO Y FUERA DE EUROPA
La reacción contra España comenzó tras las llegadas masivas, cuando Italia ordenó la suspensión temporal de la libre circulación Schengen con España. Un día después, el sábado, 22 gobiernos de la UE enviaron una carta a las instituciones europeas criticando la política migratoria española.
Estados Unidos también intervino, criticó a España y añadió tensión a las ya difíciles relaciones entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente estadounidense Donald Trump.
El martes, los responsables también reconocieron que, como en muchos otros países europeos, Italia se encamina hacia elecciones generales, algo que está influyendo en el tono que adoptan los jefes de Gobierno al comentar lo sucedido en Ceuta.
Agencia NA






