Buenos Aires, 5 agosto (NA) — La gestión de Juan Román Riquelme en Boca, suma el preocupante dato de que ningún jugador comprado desde 2020 hasta hoy fue vendido posteriormente por lo que no le representó un rédito económico al club
La dirigencia del club nunca logró concretar una transferencia al exterior o a otro club por un futbolista adquirido durante este período y los ingresos por ventas, según el relevamiento, llegaron únicamente por juveniles o jugadores incorporados antes de 2020, por lo que es una muestra de la mala gestión que está llevando a cabo el ídolo xeneize como presidente.
La lista expone una dificultad para recuperar las inversiones realizadas: Carlos Zambrano llegó desde Dynamo Kiev por US$1,5 millones y terminó rescindiendo; Nicolás Orsini costó US$1,95 millones y se fue libre; Norberto Briasco, US$3,5 millones, rescindió; mientras que Esteban Rolón, adquirido por US$500.000, también rescindió.
Por otro lado, Juan Ramírez (US$2,227 millones) y Luis Advíncula (US$2,2 millones) también abandonaron la institución con el pase en su poder, mientras que Nicolás Figal (US$2,6 millones), Leandro Brey (US$450.000) y Miguel Merentiel (US$3 millones) siguen siendo parte del club.
Los casos de Lucas Blondel (US$1,8 millones) y Lucas Janson (US$4 millones) son insólitos, ya que Boca aún es dueño de su pase pero hace varios torneos que no son tenidos en cuenta, tanto así que el lateral fue prestado a Huracán.
Darío Benedetto, por US$7 millones, rescindió, mientras Guillermo Fernández llegó por US$2 millones y se fue libre. Marcelo Saracchi, comprado por US$1,96 millones, fue cedido a préstamo. Cristian Lema costó US$500.000 y también se fue libre.
La tendencia se repitió con las incorporaciones posteriores y las más recientes: Kevin Zenón (US$3,405 millones), Tomás Belmonte (US$4 millones), Milton Giménez (US$4 millones), Brian Aguirre (US$5 millones), Agustín Martegani (US$2,6 millones), Juan Barinaga (US$3,165 millones), Carlos Palacios (US$4,8 millones), Ayrton Costa (US$3,5 millones), Rodrigo Battaglia (US$1,6 millones), Agustín Marchesín (US$1,5 millones), Alan Velasco (US$10 millones), Williams Alarcón (US$3 millones), Marco Pellegrino (US$3,8 millones), Malcom Braida (US$1,8 millones) y Leandro Paredes (US$3 millones) tampoco fueron vendidos.
A este listado se suman Ángel Romero, quien llegó libre; Santiago Ascacibar, por US$3,2 millones más el préstamo de Brian Aguirre; y Leandro Lozano, por US$3,5 millones.
El problema no es solo deportivo: Boca invirtió fuertes sumas sin conseguir recuperar capital mediante ventas, y tampoco generaron hasta ahora ingresos por transferencias para Boca.
Agencia NA






