Buenos Aires, 20 agosto (NA) — El fervor por la serie biográfica de Moria Casán alcanzó hechos impensados. No solo llegó a las 1.6 millones de visualizaciones y quedó entre las diez series de habla no inglesa más vistas a nivel mundial, sino que ahora Silvina Escudero se adjudicó buena parte del protagonismo de uno de los discursos más icónicos de la “Lengua Karateka”.
Se trata del cruce que ambas tuvieron cuando la bailarina era parte del reality prime time de la televisión nacional hace casi 20 años: “Siempre fui bravísima y lo sigo siendo. Me escribieron de la serie, contesté y me clavaron el visto hace algunos meses. Por supuesto que me molesta”. En tanto, Silvina recordó que “fue un momento re triste”.
Sin embargo, y tal como lo indicó el presentador Mariano Iúdica, el cruce dio lugar a uno de los monólogos más conocidos de La One, aunque Escudero no dejó pasar el momento para señalar que también fue un descargo icónico propio: “De Moria y de Silvina Escudero. No es de Moria, es de Escudero Silvina, que estoy yo, ahí (sic)”. Apuntó al hablar de ella en tercera persona.
Ante esto, el conductor insistió: “Moria quedó para siempre”. Pero, la panelista retomó: “Y Silvina también porque está hablando de mí, es un momento de mi vida”. En línea, explicó: “Esto fue hace 18 años. Volví a trabajar con Moria y es re buena compañera. En mi adultez, laburé un montón con ella, me llevo muy bien con Moria”.
DE UNA PELEA FARANDULERA, A UN NUEVO HITO DE LA PROSA CON AUTORÍA DE LA “LENGUA KARATEKA”
El conflicto se remonta al lunes 21 de noviembre de 2011, en una emisión más de Bailando por un Sueño y uno de esos momentos en los que Marcelo Tinelli se fanatizaba con los cruces, al punto de suplicar una frase con el micrófono como elemento del rating.
Así, en medio del caos, Silvina se refería a Moria y a Aníbal Pachano: “Me parece que vos, Aníbal, y vos, Moria, son dos irrespetuosos al dirigirse a mi vida”.
El comentario, lleno de lágrimas con máscara de pestañas, bastó para que la diva sacara su armamento: “No me vengas a dar lecciones de moral y no me vengas a decir que soy una irrespetuosa, atrevida”. Los abucheos del público dieron paso a una nueva frase histórica: “El decorado se calla, atrevidos, mal educados. Y si estoy hablando, no me interrumpen”.
“No me vas a decir irrespetuosa vos, porque yo no te estoy ofendiendo. A mí vos no me decís irrespetuosa. Tené cuidado y respetáme vos. Respetá a una persona mayor. No seas atrevida. Me tiene harta con esos humos”, continuó Casán.
Con el acelerador puesto en la verborragia, Moria siguió: “No me van a dar lecciones de moral acá, por favor. ¿Haciéndote el apóstol de qué? ¿De la buena ética? Déjate de joder”. Escudero intentó deslizar una frase, un simple “siempre te admiré”.
“No me interesa que me admires ni lo que me digas. Estamos en un jurado. No me interesa. No me des ningún halago. No te lo creo”.
Agencia NA






