Buenos Aires, 23 agosto (NA) – Una médica del Sanatorio Trinidad de Palermo, que atendió a Andrés Prieto Fasano luego de abandonar la escena del choque fatal en la autopista Panamericana, declaró y complicó la situación del abogado mediático al sostener que “su discurso era raro”.
El viernes 3 de julio ingresó a trabajar a la guardia cuando tomó el caso de Prieto Fasano, quien había sido llevado por un familiar. La mujer contó que el abogado primero fue atendido por un colega, a quien Fasano le comentó que había tenido un choque en la autopista Panamericana contra un auto que estaba detenido y que allí recibió atención por parte de una ambulancia.
En su relato, al que tuvo acceso la agencia Noticias Argentinas, señaló que el conductor permaneció en una sala de la guardia y que el médico fue el encargado de elaborar la historia clínica, por lo que le habían quedado pendientes las imágenes y el laboratorio, tanto de sangre como orina.
“Tomé el caso y al preguntarle, me dio otra versión, me dijo que lo habían chocado en la autopista, que lo atendieron en la ambulancia y que le habían dado la opción de llevarlo al nosocomio público o atenderse por sus propios medios y es que por ello estaba ahí”, recordó.
En su testimonial también sumó que el paciente estaba acompañado de una señora que dijo ser la tía y una joven que no se presentó: “La conversación de este muchacho era medio rara en el discurso, a mi compañero le dijo que iba por autopista, que había un auto detenido y se lo llevó puesto; pero cuando yo lo interrogué, me dijo que lo habían chocado y que estalló el airbag”.
“Me Ilamó la atención que la ambulancia lo había dejado ir con politraumatismos. Estaba orientado en tiempo y espacio, pero estaba raro, su postura era medio somnolencia, su discurso era raro”, expuso.
La doctora remarcó que durante su estadía en la guardia Prieto Fasano consumió líquido, café y agua, de forma constante: “Cuando le dije de hacer el examen de sangre, se negó rotundamente”.
“Los enfermeros fueron como dos o tres veces a intentar sacarle sangre y él se negaba, así que me avisaron y me acerqué. Le fui franca, le dije que necesitaba saber si tenía algo en sangre para tener en cuenta, si había alcohol o alguna droga que estuviera metabolizando, y no quiso, así que le expliqué que nadie lo iba a obligar pero que iba a dejar constancia de su negativa”, refirió.
Pese a la insistencia del abogado en que no había consumido ni alcohol ni sustancia, la médica le aclaró que la única forma de saberlo y dejarlo asentado era a través del análisis: “Salí del lugar y me interpeló la mujer que dijo ser la tía para explicarme que su sobrino se negaba porque tiene miedo a la agujas y que estaba pasando por un problema familiar. De igual modo dejé constancia de la negativa en la historia clínica”.
Al rato Prieto Fasano, al ya tener el resultado de las imágenes, solicitó su alta, por lo que se le acercó la planilla para que firmara el alta voluntaria, momento en el que la tía llamó a la mama, quien se presentó y lo convenció de quedarse, por lo que fue pasado a piso para mayor control.
“Quedó ahí en la interconsulta previa con traumatólogo y cirugía. Siempre que hay politraumatismos se deriva más que nada porque habíamos constatado una lesión en la mano que estaba vendada. Subió a piso sin vía, ni nada, porque también se negaba, solo tenía las imágenes de una tomografía de tórax, pelvis y cerebro”, comentó.
En el cierre de su declaración, la mujer aclaró que el examen de sangre se ordena para todos los casos de politraumatismo y que en esta ocasión también fue “en orden a que su discurso era difuso y necesitábamos saber, en caso de necesitarlo, qué medicación suministrarle porque si era la equivocada, podría hacer una interacción adversa”.
“Estaba en cama, pero al parecer habría entrada caminando al hospital. Por lo que pude evaluar al paciente, su cuadro no era de gravedad, ni imposibilitante”, indicó.
Frente a dicha evaluación, hay incógnita sobre su aparición en silla de ruedas el día en que fue detenido en Palermo, cuando se encontraba con su madre y su hermano.
Agencia NA






