Buenos Aires, 24 agosto (NA) – La negociación salarial de La Pampa volvió a tensarse después de que la Mesa Intersindical rechazara la oferta del 3 por ciento para agosto y reclamara al Gobierno de Sergio Ziliotto elevar en casi $179.000 el ingreso garantizado para una familia tipo. El desacuerdo obligó a abrir otro cuarto intermedio y llevó la discusión nuevamente a la mesa este lunes.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la propuesta provincial dejó el ingreso de un trabajador con cónyuge y dos hijos a cargo en $1.671.012, mientras los sindicatos fijaron como objetivo $1.850.000 para el cuatrimestre. La diferencia exacta entre ambas referencias es de $178.988.
El monto reclamado no corresponde a una canasta oficial publicada por un organismo estadístico. Es una estimación elaborada por la Intersindical sobre las necesidades de dos adultos y dos menores en La Pampa. Sus representantes ubicaron esa referencia entre $1.850.000 y $1.900.000 y sostuvieron que el piso ofrecido queda lejos del costo de vida provincial.
La pauta del Ejecutivo contempla para agosto un aumento del 3 por ciento, integrado por el 2 por ciento derivado del índice de precios de julio para la Región Pampeana y un punto adicional. Para septiembre prevé aplicar la actualización por inflación y en octubre activar una revisión para comparar salarios y precios acumulados.
La Casa de Gobierno defendió el esquema con sus propios números. Afirmó que el incremento acumulado de 2026 llegaría al 22,54 por ciento, frente a una inflación regional del 18,97 por ciento, y que al finalizar septiembre los haberes quedarían tres puntos porcentuales por encima de los precios. El salario mínimo garantizado por agente fue calculado en $1.318.988.
Los gremios que rechazaron la oferta cuestionaron que esa comparación no mida todos los gastos que reducen el ingreso disponible. Señalaron aumentos en cuotas de viviendas del IPAV, aportes jubilatorios, obra social y bonos de consulta. También plantearon que el objetivo de $1.850.000 podría alcanzarse mediante una mejora salarial, un aumento del piso garantizado, mayores asignaciones familiares o una combinación de esas herramientas.
La posición sindical no fue unánime. UPCN prestó conformidad a la propuesta oficial y UTELPa ya la había aceptado en la mesa docente, mientras la mayoría de las organizaciones de la Intersindical se retiró sin firmar. Esa división impide presentar el conflicto como un rechazo de todo el arco gremial estatal.
La dirigente de ATE, Roxana Rechimont, sostuvo que el incremento resultaba insuficiente y pidió, además, congelar hasta fin de año el aumento de las viviendas sociales y evitar nuevas subas en prestaciones de la obra social provincial. El Ejecutivo, por su parte, resaltó la continuidad de las paritarias, los tramos cortos y la cláusula de revisión como mecanismos para preservar el poder adquisitivo.
No existe una resolución que obligue a la Provincia a adoptar la estimación gremial ni un acuerdo general que haya cerrado la pauta. Lo documentado es una oferta que fija el ingreso familiar en $1.671.012, un reclamo sindical de $1.850.000 y una brecha de $178.988 que mantuvo abierta la negociación.
La Mesa Intersindical permanecía sin prestar conformidad a la propuesta, mientras UPCN y el sector docente habían aceptado sus respectivos esquemas. El 3 por ciento de agosto y el mecanismo de actualización continuaron como base formal de la discusión salarial provincial.
Agencia NA





