* Por Patricia Carini
Buenos Aires, 1 septiembre (NA) — La organización de la visita del papa León XIV atraviesa una etapa de definiciones con la llegada, el domingo pasado, de monseñor José Salas Castañeda, coordinador de los viajes apostólicos, acompañado por funcionarios de la Secretaría de Estado y del dicasterio de la Comunicación.
Los enviados vaticanos, que trabajan en conjunto con representantes de la Conferencia Episcopal Argentina, dedicaron el lunes a recorrer el Palacio Libertad, posible sede de un encuentro diplomático, y luego se reunieron con el área de protocolo de Presidencia.
Hoy (martes 1°) visitan locaciones en Córdoba junto a autoridades provinciales y mañana (miércoles 2) van a Luján. El Papa celebrará misas multitudinarias en la Ciudad, Córdoba y Luján. Los preparativos son minuciosos.
Es la segunda avanzada que envía la Santa Sede; la anterior estuvo en julio y de su informe dependerá la agenda definitiva del viaje del Papa a Argentina.
Voceros de los diferentes grupos que trabajan en la planificación de la gira coinciden en que están ante desafíos múltiples: logísticos, diplomáticos y políticos.
Existe un asunto medular, simbólico y emocional que todos reconocen y nadie puede medir todavía: el factor Francisco. Fue Papa 12 años y 39 días y en ese período no visitó la Argentina. Acerca de sus motivos se tejen conjeturas; Bergoglio dijo muchas veces: “Yo quiero ir. Es mi pueblo”.
Entonces este viaje de Robert Prevost tiene un significado trascendido por esa ausencia y esa presencia.
La dimensión es pastoral con la impronta de León XIV que resalta la defensa de la paz, continuidad de la doctrina social de la Iglesia, protección a los que sufren, humanismo y defensa de los migrantes.
Tanto la Iglesia como el Gobierno insisten en remarcar el carácter pastoral de la gira.
Monseñor Marcelo Colombo y Raúl Pizarro, presidente y secretario general, respectivamente, de la Conferencia Episcopal Argentina, fueron recibidos por el Papa el 27 de agosto; le llevaron un pormenorizado informe sobre la situación en nuestro país.
En el comunicado de la Iglesia luego del encuentro puntualizaron: “Durante la audiencia, el Papa manifestó su entusiasmo por el viaje y se mostró al tanto de las distintas opciones que se encuentran actualmente en estudio para su realización. En ese marco, se destacó especialmente el deseo de que la visita tenga un carácter eminentemente pastoral y que pueda proyectarse más allá de los días del viaje, dejando frutos para la vida de la Iglesia y también para la sociedad argentina.”
En el mismo sentido se expresan voces en Off en Balcarce 50: “De nuestra parte no va a haber ningún tipo de politización. Para nosotros es una visita pastoral”, remarcan.
Mientras se acelera la frecuencia de las reuniones, hubo algunos cambios: la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, tomó la responsabilidad de la coordinación por parte del oficialismo; alivianaron el rol del Canciller Pablo Quirno y nombraron a Mara Gorini, asesora de la Secretaría General, como interlocutora ante la Iglesia y las administraciones de la Ciudad, PBA y Córdoba.
También aparecieron algunas tensiones por la demora en incluir a la provincia de Buenos Aires en la mesa de coordinación; la situación se habría encaminado cuando incluyeron al ministro de Gobierno, Carlos Bianco, al encuentro en el ministerio de Seguridad.
No es el único tironeo: la invitación a la vicepresidenta, Victoria Villarruel, entró en zona de turbulencias por el enfrentamiento que mantiene con Javier Milei y su hermana. El protocolo del Vaticano y la cortesía institucional indican que tiene que participar. ¿En qué misa?
Faltan menos de 70 días para la llegada del Santo Padre; el último Papa que visitó la Argentina fue Juan Pablo II en 1987.
León XIV arribará el domingo 8 de noviembre; probablemente ese mismo día se encuentre con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada. El lunes 9 su actividad central en Buenos Aires es una misa en el monumento de los Españoles; Córdoba lo espera el martes 10 y el miércoles 11 la clausura de la gira y despedida durante un encuentro en el santuario de la Virgen de Luján, patrona de nuestro país.
La Argentina es un lugar conocido para Robert Prevost: llegará por tercera vez; las anteriores, en 2004 y 2013, lo hizo como autoridad de la Orden de San Agustín; en 2026 lo hará como Papa y sucesor de Francisco.
Es su primera gira latinoamericana; visitará también Uruguay y Perú.
Agencia NA






