Buenos Aires, 6 septiembre (NA) – El juicio contra Agustín López Gagliasso, el joven conductor acusado de atropellar y matar a Tania Gandolfi y a su hija Agustina García en enero de 2025 en Rosario, inicia mañana y la Fiscalía ya anticipó que pedirá 18 años de prisión.
El debate comenzará este lunes 7 de septiembre y estará a cargo de las juezas Silvana Lamas González, Valeria Pedrana y Paula Álvarez. El joven se sentará en el banquillo acusado de los delitos de homicidio simple con dolo eventual de Tania y Agustina y lesiones leves con dolo eventual, en concurso ideal en calidad de autor y en grado de consumado, debido a que se constató por los exámenes que iba alcoholizado.
El 21 de enero de 2025, Tania y Diego, junto con sus hijas Agustina y Victoria, paseaban por la costanera de Rosario mientras disfrutaban de sus vacaciones cuando sus vidas cambiaron para siempre. Gagliasso, a bordo de su auto Peugeot 206, perdió el control a alta velocidad y atropelló a la familia en la intersección de Wheelwright y Presidente Roca.
Producto del brutal impacto, las víctimas fallecieron en el lugar, mientras que Diego y Victoria sufrieron heridas leves. Adentro del auto también viajaba Giovanna, quien sobrevivió al brutal choque fatal.
Se comprobó, a través de las cámaras de seguridad, que Gagliasso mantuvo un “altercado” con un motociclista en el túnel Arturo Illia, realizó maniobras de sobrepaso a otros vehículos y perdió el control del auto a más de 120 km/h.
Las fiscales de la Agencia de Siniestralidad Vial y Delitos Culposos de la Fiscalía Regional 2, Valeria Piazza Iglesias y Mariana Prunotto, presentaron hace un año el requerimiento acusatorio para la elevación a juicio oral y público en el cual solicitaron la pena de 18 años de prisión efectiva y 10 años de inhabilitación para conducir vehículos.
Las cámaras fueron claves en el caso, así como también las declaraciones. Giovanna fue contundente en su testimonial al contar que en dicho túnel una moto sobrepasó al conductor, por lo que Gagliasso lo insultó y aceleró la marcha para alcanzarlo.
“Estaba cegado. Yo tenía miedo, pensé que me moría. Me agarré fuerte. No sentí el impacto. Salí sola del auto, me vi llena de sangre. Me dolía todo, al principio no podía caminar, tenía vidrios pegados en la cara. Pedí ayuda. Agustín siempre estuvo enfocado en seguir a la moto, estaba en la suya, no le importó nada, ni si yo me moría o si chocaba con otros autos. Un inconsciente”, manifestó la chica.
Agencia NA






