Buenos Aires, 8 septiembre (NA) — El Gobierno de Bolivia autorizó a sus refinerías a importar petróleo, procesarlo y vender los combustibles resultantes a precio de mercado y sin subvención estatal, según el Decreto Supremo 5701 difundido hoy martes por la prensa boliviana.
El Decreto Supremo 5701, promulgado el 7 de septiembre por el presidente Rodrigo Paz Pereira, permite a las refinerías bolivianas comercializar los derivados del petróleo importado para distribuidores mayoristas, grandes consumidores, clientes directos, estaciones de servicio y otros canales de venta.
La medida gubernamental busca sobre todo aumentar la oferta de combustibles, en respuesta a la prolongada crisis de abastecimiento.
El Ministerio de Hidrocarburos y Energías de Bolivia tiene un plazo de hasta cinco días hábiles desde la publicación para establecer las reglas de aplicación, al tiempo que las refinerías nacionales deberán esperar la reglamentación para comenzar a operar bajo el nuevo régimen.
Estos productos quedarán fuera del régimen de subvención estatal, en un giro que abre las refinerías a la participación directa en la importación de la materia prima y la comercialización de combustibles.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas de Bolivia, Christian Morales, explicó al respecto que el Gobierno intenta con ello ampliar los mecanismos disponibles para garantizar el abastecimiento dentro del mercado interno.
En la actualidad, la compañía estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) importa combustibles terminados, pero mediante el Decreto Supremo 5701, las propias refinerías podrán importar crudo para procesarlo a nivel interno.
En forma paralela, el Ejecutivo boliviano busca acelerar la importación directa de combustibles al país por parte de empresas privadas.
El anuncio del Gobierno se produce en momentos en que el país enfrenta dificultades para garantizar el suministro regular de gasolina y diésel, en un contexto marcado por la caída de la producción nacional y la escasez de divisas para financiar las importaciones.
La crisis ha provocado largas filas en las estaciones de servicio, así como protestas de sectores afectados por la falta de combustibles y el incremento de los precios.
Agencia NA






