Buenos Aires, 8 septiembre (NA) — La histórica -aunque el adjetivo suene rimbombante, así lo es en la historia de los realities- ex participante de Gran Hermano Tamara Paganini sostuvo que confía “en la producción”, luego de haber sido una de las últimas eliminadas en la edición “Dorada” que está a unas pocas galas de su fin.
En declaraciones televisivas y a la espera de que se conozca la ganadora de este ciclo, la ex “hermanita” se refirió a su reciente participación en el concurso: “No me esperaba que fuera tan duro y tenso todo desde que te despertabas porque desde afuera se veía que era una casa picante, pero adentro, lo era mucho más”.
Su lugar en Gran Hermano 2001 dejó un precedente como subcampeona, pero también un trago amargo en la mirada pública y Tamara buscó modificarlo: “Yo ya había sanado, apareció la posibilidad de volver a entrar. Pensé que estaban enojados conmigo por las cosas que pasaron a través de los años, nunca se me pasó por la cabeza que iba a volver a concursar”.
De cara al cierre del ciclo actual y con el trofeo que se debate entre Luana, Charlotte Caniggia, Solange y Yipio; Paganini señaló: “Es un flash. Son mujeres con una personalidad muy fuerte que se comieron a los hombres, además, había varios boludos en la casa. Algunas estaban más abajo en carácter y ellas se podían arriesgar más”.
“Quiero que gane Yipio. La final es Luana, Yipio y Sol. Luana remontó un montón. Sobre la posición de Sol, confío en la producción”, continuó Tamara ante los posibles rumores de un acomodo.
Agencia NA






