Buenos Aires, 23 septiembre (NA) — El juicio por la masacre de Barracas, donde el 5 de mayo de 2024 un hombre asesinó a tres mujeres y provocó quemaduras graves a una cuarta víctima por odio a su orientación sexual, avanza tras el cierre de las testimoniales y el único acusado “no se arrepintió”.
Luciana Sánchez, abogada de Sofía Castro Riglos, la única sobreviviente del lesbicidio, dialogó con la Agencia Noticias Argentinas y sostuvo que Justo Fernando Barrientos, el presunto femicida, fue “muy respaldado y justificado en su accionar” por los vecinos, en la mayoría de las declaraciones.
“La disidencia de los vecinos solo está en que se le pasó la mano. Se encargó él mismo en los exámenes médicos que le hicieron en aclarar que no estaba borracho ni intoxicado durante el hecho”, señaló.
Además, la letrada consignó que el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 5 de la Ciudad de Buenos Aires rechazó las comparecencias de testigos pertenecientes al movimiento LGBTIQ+, “en particular referentes del lesbianismo”.
“Era importante porque es un tema del que no hay datos oficiales, entonces la información que aporta la propia comunidad es vital. Y también Amnistía Internacional iba a exponer sobre los retrocesos en este Gobierno”, expresó Sánchez.
La querellante explicó que fueron citados los forenses encargados de las autopsias a las víctimas y, conforme a su relato, uno de ellos dijo que “los cadáveres no tienen orientación sexual”: “Fue tremendo, como matarlas de nuevo y como si hubiera manifestado el pensamiento del asesino en voz alta”.
Barrientos, el único imputado en el caso, todavía no declaró frente a los jueces Adrián Pérez Lance, Juan Manuel Grangeat y Cinthia Oberlander, pero tiene la oportunidad de pronunciar sus últimas palabras antes de los alegatos.
Los testimonios finalizaron y el viernes 25 de septiembre se llevará a cabo una audiencia breve para decidir el futuro del proceso que se encuentra en la recta final.
LOS LESBICIDIOS
A Barrientos se le endilga el presunto lanzamiento de una bomba molotov a la habitación que compartían las cuatro damnificadas durante la noche del 5 al 6 de mayo de 2024.
Inmediatamente, las víctimas comenzaron a sufrir quemaduras graves y el atacante golpeó a una de ellas; luego acudieron al sector de las duchas para mitigar las lesiones, pero Barrientos las prendió fuego una vez más y atacó a Andrea.
Pamela Cobbas, Mercedes Roxana Figueroa y Andrea fallecieron con el paso de los días, a la vez que Sofía, de 49 años en ese momento, recibió el alta el 3 de junio en el Instituto del Quemado.
Según las partes y distintos testimonios, el supuesto autor de los crímenes hostigaba de forma sistemática a las mujeres y las calificaba de “tortas”.
Agencia NA






