Buenos Aires, 8 octubre (NA) — El delantero argentino Julián Álvarez se desvinculó definitivamente de su histórico representante Fernando Hidalgo tras el escandaloso y frustrado traspaso al Barcelona durante el último mercado de pases europeo.
El delantero estrella de la Selección argentina provocó un enorme malestar en la dirigencia del Atlético de Madrid al declarar públicamente que la mejor opción para todas las partes involucradas era su inmediata transferencia a la institución catalana.
Los altos directivos del club colchonero mantuvieron una postura completamente inflexible ante el interés del conjunto culé y se remitieron de forma contundente a la cláusula de rescisión fijada en el astronómico monto de 500 millones de euros.
El presidente del club madrileño, Miguel Ángel Gil Marín, apuntó de manera directa contra el entorno del jugador cordobés al asegurar que existieron personas encargadas de engañar y confundir al atacante durante todo el proceso de negociación desarrollado a lo largo de las semanas.
El futbolista atravesó un clima de altísima tensión con la hinchada rojiblanca al recibir durísimos insultos y abucheos en su regreso al estadio madrileño aunque el entrenador Diego Simeone continuó considerándolo una pieza indispensable dentro del equipo.
La profunda disconformidad del deportista originario de Calchín con el manejo de las tratativas precipitó la ruptura contractual con su agente para buscar un nuevo representante mientras el club Tottenham de Inglaterra empieza a manifestar un firme interés.
Desde su llegada a la institución colchonera en la temporada 2024 el atacante argentino acumula un registro estadístico destacado con 110 presentaciones oficiales en las cuales convirtió 49 goles y brindó un total de 18 asistencias a sus compañeros de plantel.
AgenciaNA






