Buenos Aires, 10 octubre (NA)- El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, expresó este sábado su “total solidaridad” con el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, cuestionara su capacidad para alcanzar un acuerdo de paz con Rusia y sugiriera públicamente la necesidad de un cambio de liderazgo en Kiev.
Según informó Downing Street, Burnham mantuvo una conversación telefónica con Zelensky en la que reconoció que “las últimas 24 horas habían sido difíciles para Ucrania” y le reiteró el respaldo británico en medio de una nueva escalada de tensiones diplomáticas y militares vinculadas al conflicto con Rusia.
Durante el diálogo, ambos líderes abordaron la situación de la guerra y coincidieron en la necesidad de mantener la presión sobre Moscú. Burnham reafirmó el compromiso de Londres de seguir endureciendo las sanciones contra Rusia y adoptar nuevas medidas destinadas a limitar la capacidad de la maquinaria bélica rusa, en línea con las recientes sanciones anunciadas por el gobierno británico contra intereses vinculados al Kremlin.
De acuerdo con el comunicado oficial, ambos mandatarios acordaron además mantener un encuentro presencial en los próximos días.
Las muestras de respaldo británico llegaron pocas horas después de que Trump cuestionara duramente a Zelensky desde la base aérea de Andrews, en Maryland. El mandatario estadounidense sostuvo que ha llegado el momento de que Ucrania cuente con un nuevo presidente capaz de alcanzar un entendimiento con Moscú.
“Creo que ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente. Sugiero que Ucrania tenga un nuevo líder que pueda llegar a un acuerdo. Zelensky, por algún motivo, nunca llega a acuerdos”, declaró Trump ante periodistas.
El presidente estadounidense sostuvo además que Zelensky podría haber puesto fin al conflicto en varias oportunidades y lo responsabilizó por mantener una estrategia que, según afirmó, dificulta las perspectivas de negociación.
Las críticas estuvieron acompañadas por cuestionamientos a los ataques ucranianos contra instalaciones energéticas rusas. Trump afirmó que los bombardeos sobre refinerías afectan los mercados internacionales de combustibles y generan consecuencias para la economía mundial, especialmente en el suministro de gasóleo.
“Le hemos dicho a Zelensky que no ataque las refinerías porque eso supone un problema para el mundo. ¿Y qué hace? Va y ataca el combustible diésel. Más le vale que pare de una vez”, señaló.
La controversia se produjo, además, después de que Trump anunciara un acuerdo con el presidente ruso, Vladimir Putin, para que Moscú suministre más de tres millones de toneladas de diésel a los mercados estadounidense e internacional. El entendimiento contempla entregas adicionales en los próximos meses.
Zelensky rechazó públicamente ese acuerdo y lo calificó de “injusto” e “impropio de un aliado”. El mandatario ucraniano sostuvo que flexibilizar las restricciones a las exportaciones de combustible ruso equivale a otorgar un beneficio económico al Kremlin en plena guerra.
“Es un regalo para Putin”, afirmó el presidente ucraniano, quien advirtió que la medida permitiría a Rusia obtener más recursos para sostener el esfuerzo bélico y prolongar el conflicto.
En paralelo, el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiga, salió en defensa de Zelensky y destacó que el mandatario conserva un amplio respaldo interno. A través de un mensaje difundido en la red social X, el canciller subrayó que la legitimidad política del presidente debe ser definida exclusivamente por los ciudadanos ucranianos.
“Cuenta con el apoyo del pueblo ucraniano y ellos tienen el derecho a decidir”, afirmó Sybiga, quien consideró que las críticas procedentes del exterior constituyen una señal de que Zelensky está actuando correctamente y merece continuar recibiendo apoyo internacional.
La disputa política coincidió con una nueva ofensiva ucraniana contra infraestructura energética rusa. Durante la madrugada, drones ucranianos alcanzaron la terminal petrolera Yug Rusí, en la región de Rostov del Don, provocando un incendio y daños en un puente ferroviario cercano. Las autoridades locales informaron al menos seis heridos.
Según el gobernador de la región de Rostov, Yuri Slúsar, las defensas aéreas rusas interceptaron más de un centenar de drones durante la operación. También se reportaron ataques contra dos embarcaciones en el mar de Azov, sin víctimas.
Los hechos reflejan el creciente distanciamiento entre Washington y Kiev en torno a la estrategia para poner fin a la guerra, mientras Reino Unido ratifica su apoyo político y diplomático al gobierno de Zelensky y mantiene su postura de respaldo a Ucrania frente a la invasión rusa.
Agencia NA






