Buenos Aires, 13 octubre (NA) — Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, aseguraron que con la visita “largamente deseada y pendiente” de este martes a Ceuta han saldado una deuda, y que con ella quieren trasladar “el compromiso de todo el país con el futuro de los ceutíes, que es el futuro de España”, tras la crisis migratoria que se desencadenó el 30 y 31 de julio con el ingreso a esa ciudad autónoma de poco más de 70.000 personas desde Marruecos.
“Ceuta es España. Ceuta es Europa. Por tanto, su frontera, como la de Melilla, lo es de la Unión”, dijo el monarca en un discurso. “El Reino de España y la UE tienen la voluntad y la responsabilidad de mantener una buena relación de vecindad con el Reino de Marruecos”, aunque esa relación ha de “estar basada y sostenida siempre en la confianza, en el respeto mutuo, con el objetivo de promover, la estabilidad, la paz, y el desarrollo regional”.
Sobre los migrantes que entraron “irregularmente”, dijo que como regla de principio, “deben regresar a su país de origen lo antes posible y por los cauces legalmente establecidos”, pero puntualizó: “Mientras estén entre nosotros, deberán ser tratados con dignidad y humanidad”
En el Libro de Honor del Ayuntamiento de Ceuta, que firmaron antes de recibir las llaves de la ciudad autónoma, Felipe VI y Letizia agradecieron el cariño de los ceutíes “en una visita largamente deseada y pendiente”, reportó la cadena RTVE y supo Noticias Argentinas.
“Había una deuda que hoy saldamos al tiempo que transmitimos la cercanía y el afecto de toda España”, aseguraron en la primera visita oficial de los monarcas a la ciudad autónoma desde su proclamación en 2014.
También señalaron que han estado pendientes de las circunstancias tan difíciles que han padecido los habitantes de ese enclave en los últimos meses, y pusieron de relieve que quieren mostrar “el compromiso de todo el país con el futuro de los ceutíes, que es el futuro de España”.
“Aquella violación de la frontera fue un shock para todos”: El Rey se pronunció sobre la crisis migratoria
En un mensaje a la sociedad civil, el monarca dijo que “es cierto que es una visita que se ha hecho esperar” y “este era el año que íbamos a saldar esa larga deuda, en condiciones normales, pero este verano, especialmente en Ceuta, fue todo menos normal”
“No os es ajena la problemática de las entradas irregulares de inmigrantes, pero hablamos de otra dimensión”, agregó. Y en alusión a la pareja real dijo: “Somos dos más de los millones de españoles que todavía tenemos grabadas en la retina las imágenes de lo que vivisteis el 30 y 31 de julio”.
“Aquella violación de la frontera fue un shock para todos y sigue teniendo un enorme costo social, político, económico y psicológico, en vuestras vidas, en la ciudad y en buena medida en España entera pese a que desde entonces haya retornado la mayoría de los que entraron y muchos hayan sido internados en centros de acogida”, remarcó el Rey.
Sostuvo que “es tiempo de que las instituciones públicas, las administraciones locales y el Estado, y las fuerzas políticas estén, sin medias tintas, a la altura de la ciudadanía”.
Acto seguido, afirmó que “Ceuta y Melilla son una parte irrenunciable de la realidad política nacional que es España. La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables, son indiscutibles”.
HOMENAJE DE LOS REYES EN CEMENTERIO MUSULMÁN SIDI EMBAREK A LOS MIGRANTES FALLECIDOS
Los reyes participaron en un homenaje en el cementerio musulmán de Sidi Embarek a los alrededor de 140 migrantes fallecidos en la entrada masiva a Ceuta los pasados 30 y 31 de julio.
Unos 90 de ellos descansan en tumbas en este cementerio, situado en la parte alta de la ciudad, y donde de nuevo han sido recibidos por una multitud.
Los migrantes yacen aquí porque Marruecos se negó a aceptar su repatriación, y muchos están en tumbas sin nombre, ya que solo nueve pudieron ser identificados, según RTVE.
Los reyes se reunieron con representantes de las cuatro confesiones que conviven en Ceuta -cristianismo, Islam, judaísmo e hinduísmo- y protagonizaron un minuto de silencio ante las lápidas.
Durante su visita, los reyes también recorrieron el colegio de Educación Infantil y Primaria Vicente Aleixandre, donde el 70% de alumnos son musulmanes y un 27% son católicos.
Tras concluir su agenda del primer día de viaje oficial, los monarcas españoles viajarán el miércoles a Melilla.
Agencia NA






