Buenos Aires, 14 octubre (NA) — Bolivia podría empezar a importar gas desde la Argentina a partir de 2031 por la acentuada caída en su producción durante la última década, tras haberle vendido el fluido por casi 20 años.
Un informe de Alpes Energy advierte que el declive sostenido de la producción boliviana invertirá el flujo histórico del gas natural en Sudamérica, posicionando a la Argentina como el proveedor más lógico por escala e infraestructura.
Durante cerca de dos décadas, Bolivia abasteció de gas natural a la Argentina mediante contratos firmes que finalizaron formalmente el 18 de septiembre de 2024. Desde entonces, se produjo un vuelco en el vínculo comercial, por el declive acelerado de los campos maduros bolivianos y la expansión sostenida de la producción no convencional en la Argentina.
Bolivia alcanzó su pico de extracción en 2014, con 59,6 millones de metros cúbicos diarios (MMm³/d). En los últimos diez años, la producción pasó de 56,6 MMm³/d en 2016 a un promedio proyectado por YPFB de 26,6 MMm³/d para 2026, lo que representa una caída acumulada del 53% a una tasa de declino media del 7,3% anual.
En sentido contrario, la Cuenca Neuquina incrementó su producción un 56% entre 2016 y el período enero-julio de 2026, pasando de 70,7 a 110,0 MMm³/d. Este crecimiento estuvo impulsado por el gas no convencional, que trepó de 26,4 a 97,7 MMm³/d y pasó a representar del 37% al 89% del total extraído en dicha cuenca.
En este marco, Alpes Energy proyecta que la producción en Bolivia disminuiría a 15,3 MMm³/d hacia 2031, contemplando la ausencia de descubrimientos de gran escala y una demanda interna boliviana de referencia de aproximadamente 14 MMm³/d.
Bajo estas condiciones, la oferta apenas superaría el consumo interno por 1,4 MMm³/d, dejando un margen operativo mínimo que podría exigir volúmenes complementarios ante picos estacionales o contingencias técnicas.
Con este panorama, la empresa comercializadora prevé que para 2032, la producción promedio anual caería por debajo de la demanda doméstica, convirtiendo formalmente al histórico exportador en un comprador neto.
Ante esta situación, aseguró que “Bolivia podría convertirse a partir de 2031 en un mercado cercano y estratégico para el gas de Vaca Muerta”, señalando que “la Argentina sumaría una salida regional de alto valor”, debido a la escala del recurso neuquino y a las obras de transporte vigentes.
En este sentido, Alpes Energy destacó la Reversión del Gasoducto Norte, que permite transportar hasta 15 MMm³/d desde el centro argentino hacia el NOA, y el Gasoducto Manuel Belgrano, que ampliará la evacuación desde Tratayén hasta La Carlota a partir de abril de 2029.
Asimismo, hizo referencia al antecedente que se dio en abril del 2025, cuando se concretó el transporte de 0,5 MMm³/d de gas argentino hacia Brasil utilizando la red de ductos boliviana, demostrando la viabilidad técnica del sistema.
Sin embargo, planteó que “el principal límite es estacional”, al señalar que “la Argentina consume mucho más gas en invierno, de modo que un contrato estable con Bolivia requeriría producción, transporte y almacenamiento suficientes para no depender sólo de excedentes interrumpibles”.
Agencia NA






