Inicio / Nacionales / Hipoglucemia: ¿por qué una baja de azúcar en sangre puede ser mortal?

Hipoglucemia: ¿por qué una baja de azúcar en sangre puede ser mortal?

Buenos Aires, 16 octubre (NA) — La hipoglucemia es la caída de la glucosa en sangre por debajo de 70 mg/dl y en las personas con diabetes suele aparecer como efecto del tratamiento, en especial con insulina o con sulfonilureas, y las causas más habituales son una dosis excesiva, saltear o demorar una comida, hacer más actividad física que la habitual o tomar alcohol.

Así lo indicó la Dra. Susana Fuentes (M. N. Nº 92.619), médica especialista referente en obesidad y diabetes en un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas en el que destacó que a la hipoglucemia severa, muchas veces se la ve como un simple “bajón”, pero no lo es, ya que, “cuando la glucosa cae mucho, el organismo libera adrenalina en forma masiva, esa descarga acelera el corazón, puede bajar el potasio y altera la conducción eléctrica cardíaca”.

“En personas mayores, con muchos años de diabetes o con enfermedad cardiovascular, esto puede desencadenar arritmias, infarto o muerte súbita. Grandes estudios internacionales, como ACCORD y ADVANCE, mostraron que quienes sufren hipoglucemias graves tienen más eventos cardiovasculares y mayor mortalidad. Por eso, en una persona con diabetes, un dolor de pecho, una confusión repentina o un desmayo siempre deben tratarse como una emergencia”, dijo.

POR QUÉ EL ALCOHOL ES UN ALIADO PELIGROSO

La especialista indicó que el alcohol merece un capítulo aparte y señaló: “Cuando bebemos, el hígado se ocupa de metabolizar el alcohol y deja de producir glucosa. Si a eso se suma la insulina o ciertos comprimidos, la glucosa puede caer de forma brusca. Además, la baja puede aparecer muchas horas después de haber tomado, incluso al día siguiente o durante el sueño, cuando nadie está atento”.

“Hay otro problema: los síntomas de una hipoglucemia (habla arrastrada, torpeza, confusión, somnolencia) se parecen mucho a los de una borrachera. En la calle, en una fiesta o en un lugar público, quien la sufre puede ser confundido con alguien ebrio y no recibir ayuda a tiempo”, expresó la Dra. Fuentes.

Asimismo, añadió: “Esto no significa que una persona con diabetes nunca pueda tomar una copa. Pero debe hacerlo con moderación (hasta una medida diaria en mujeres y dos en hombres), nunca en ayunas, acompañando siempre con alimentos que contengan hidratos de carbono, y controlando la glucosa antes de dormir y al despertar”.

Además, la experta dijo que, habitualmente, la hipoglucemia avisa con temblor, sudor frío, palpitaciones, hambre intensa o ansiedad, pero con los años de enfermedad o después de episodios repetidos, muchos pacientes dejan de percibir estas señales. “Es lo que llamamos hipoglucemia inadvertida: el primer síntoma puede ser directamente la confusión o la pérdida de conocimiento”, indicó.

Ante esta situación la especialista dijo que hay herramientas muy útiles: “Los sensores de monitoreo continuo de glucosa con alarmas avisan antes de que la baja sea grave. También es clave revisar periódicamente el tratamiento con el médico, sobre todo si hubo pérdida de peso, cambios en la alimentación o deterioro de la función renal, porque las dosis que antes eran adecuadas pueden volverse excesivas”.

SABER ACTUAR PUEDE SALVAR VIDAS

Algunas recomendaciones simples pueden marcar la diferencia:

* Llevar siempre azúcar: tabletas de glucosa, un jugo común o tres o cuatro caramelos. Si aparecen síntomas, consumir 15 gramos, volver a medir a los 15 minutos y repetir si la glucosa sigue baja.
* Si la persona está inconsciente, no darle nada por boca, porque puede ahogarse. Hay que llamar de inmediato a emergencias. Existe glucagón, incluso en spray nasal, que un familiar puede aplicar sin dificultad.
* Contarles a las personas cercanas que uno tiene diabetes y cómo actuar ante una baja.
* Llevar una identificación visible (pulsera, tarjeta o un dato en el celular) que indique el diagnóstico.

Finalmente, dejó un mensaje: “Para los lugares con mucha concurrencia, como bingos, estadios, gimnasios o centros comerciales, contar con un desfibrilador y con personal entrenado en primeros auxilios no es un lujo, es una necesidad. La diabetes es una enfermedad que se puede controlar y que permite llevar una vida plena, pero exige conocimiento, prevención y un entorno preparado”.

Agencia NA