Buenos Aires, 26 octubre (NA) — La periodista Marcela Coronel denunció públicamente a la cuidadora de su madre Berta, quien hace poco cumplió los 100 años, por maltratarla física y verbalmente, según quedó registrado en las cámaras de seguridad instaladas en el domicilio de su progenitora.
El hecho tomó relevancia cuando Coronel se mostró angustiada frente a las cámaras de PrimiciasYA, donde relató que encontró archivos de las cámaras de seguridad de la casa de su madre, en los que era víctima de cachetazos, empujones y demás malos tratos, como al arrojar a la mujer sobre la cama.
La mujer identificada como Norma Noemí Sandín trabajaba desde hace dos años con la familia Coronel y, tras la revelación de los hechos de violencia, la periodista tomó cartas en el asunto y la denunció penalmente.
Sin embargo, la mujer que fue imputada recuperó la libertad luego de que los estudios médicos realizados a la víctima no detectaron lesiones físicas.
En declaraciones al ciclo de América TV, Marcela contó que el descubrimiento fue por parte de su hermana: “Me empezó a mandar videos, videos, videos, videos al chat de la familia y dice: ‘Escuchen esto, miren esto, no puede ser lo que está haciendo’”.
Aunque Sandín estaba al tanto de las cámaras del hogar y del perfil público de Marcela Coronel, “no tuvo ningún reparo en maltratarla, en cachetearla, en empujarla”. En los escalofriantes videos, se escucha a la cuidadora repitiendo frases como “Te voy a reventar la cabeza”, “Podrida en vida estás” y “Ni los perros hacen tanto ruido como hacés vos”.
Marcela Coronel volvió a hablar sobre el hecho de violencia de su madre y lamentó que la cuidadora de su madre no esté presa: “Todos los estudios dieron bien. No encontraron, aparentemente, por ahora, secuelas de los golpes”.
Y no descartó que la misma causa haya llegado a su fin: “Ella sigue imputada y se sigue investigando”. “Yo quiero que esté presa”.
Sobre si retomaría el diálogo con la denunciada, sostuvo: “No tengo nada de qué hablar con ella. Yo creo que los hechos hablan por sí solos”. “Mi mamá es una mujer discapacitada, tiene demencia senil agravada por la edad. Ahora está totalmente perdida”.
Aunque la centenaria no puede relatar los hechos por su condición, la periodista explicó: “Si le pegan, se da cuenta porque le duele. Si la pellizcás, le va a doler. Ella sabía que estaba al cuidado de una persona totalmente vulnerable, que no se podía defender”.
Agencia NA






