Buenos Aires, 29 de octubre (NA) — La legisladora y titular del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en la Ciudad de Buenos Aires, Pilar Ramírez, festejó los 32 votos afirmativos logrados para la aprobación de la Ley de Libertad Comercial en la Legislatura porteña: “Hay que seguir eliminando trabas del Estado”, aseguró.
En la misma línea, agradeció a quienes “acompañaron con su voto”, principalmente a las bancas del PRO, para “hacerle la vida más fácil” a los porteños que “trabajan e invierten” en la Ciudad: “Hace tiempo que venimos trabajando en estos proyectos y hoy son una realidad”, agregó.
La iniciativa presentada por Ramírez pretende “desregular y simplificar” la apertura de negocios y actividades económicas en la Ciudad: aquellas consideradas “de bajo riesgo” pueden comenzar su funcionamiento desde el primer día, luego de haber presentado la declaración jurada, con la documentación pertinente, y de haber obtenido una constancia “provisoria” sin necesidad de una inspección previa.
Los controles estatales se realizarán luego de que el comercio esté abierto: la primera inspección deberá concretarse dentro de los 180 días y si el Gobierno porteño no la realiza en ese periodo por motivos que excedan al administrado, la habilitación “provisoria” pasará a ser “definitiva”.
Uno de los puntos fundamentales se refiere al “silencio administrativo positivo” que consiste en que si el comerciante inicia un trámite y no obtiene una respuesta o resolución por parte del Gobierno de la Ciudad, dentro de los plazos establecidos, el pedido se considera aprobado de pleno derecho.
Por último, permitirá la digitalización integral de los trámites, además del derecho a corregir incumplimientos menores antes de una clausura, y posibilitará que los bienes confeccionados o comercializados en otras provincias puedan venderse en la Ciudad sin exigencia de “duplicar” las inscripciones.
Agencia NA






