Buenos Aires, 30 octubre (NA) – La remontada electoral de Luiz Inácio Lula da Silva frente a Flávio Bolsonaro en Brasil se apoyó en una estrategia de comunicación que integró WhatsApp, actos callejeros y formatos verticales para televisión y redes.
El dispositivo fue coordinado por una nueva generación de consultores políticos reunidos en la empresa NORDX, que trabajó sobre una lógica “fígital”: presencia territorial, circulación digital y articulación con medios tradicionales.
Raul Rabelo, Marcelo Kertész, Tiago César, Chico Kertész y Rafael Marroquim integraron el equipo junto con Sidônio Palmeira, ministro de la Secretaría de Comunicación de Lula, con antecedentes en la campaña presidencial de 2022 y en distintos momentos de la gestión.
Entre la primera y la segunda vuelta, la comunicación del presidente brasileño se apoyó en causas concretas, como la exención del impuesto a las ganancias para quienes cobran hasta 5.000 reales, el fin de la jornada laboral de seis días de trabajo por uno de descanso y la eliminación de las BETs, las casas de apuestas.
En ese tramo, Lula reforzó la comunicación directa con la población mediante selfies y convocatorias a salir a la calle, lo que convirtió al mandatario en un motor de generación de contenidos para la campaña.
“Esta misma dinámica se trasladó a la televisión, cuando los spots y los programas electorales también se produjeron en formato vertical. Personas comunes, provenientes del propio entorno digital, pasaron a formar parte de la narrativa, rompiendo la barrera entre el universo digital y el televisivo”, señaló Rabelo.
La movilización también sumó el aporte del diputado federal André Janones, que reunió a más de 10 millones de personas en el llamado “ejército de Lula” en WhatsApp, una iniciativa que se incorporó a la estrategia central de campaña después de superar los tres millones de participantes.
La víspera de las elecciones, Janones encabezó una transmisión en vivo de 24 horas, con contenidos a cargo de Chico Kertész y Rafael Marroquim, en la que organizó misiones en redes sociales y explicó cómo “romper la burbuja” del algoritmo.
“La primera y la segunda pantalla, el celular y la televisión, estaban integradas detrás de un mismo objetivo. Incluso quienes participaban de los actos seguían las instrucciones con auriculares durante las movilizaciones. Nunca las calles y las redes habían estado tan conectadas”, afirmó Marroquim.
Según el material de campaña, esa comunicación orientada a causas concretas y dirigida a distintos sectores de la sociedad contribuyó a reducir la abstención y a consolidar a Brasil como una barrera frente al avance de la extrema derecha.
Marcelo Kertész sostuvo que la campaña mostró una comunicación “cada vez más conectada, integrada y movilizada” y afirmó que la remontada de Lula, que incluso utilizó a Javier Milei como ejemplo en piezas publicitarias, confirmó el rumbo elegido por el equipo.
Agencia NA






