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Bustamante propuso transformar el Puerto de Mar del Plata en un centro logístico internacional

Buenos Aires, 5 noviembre (NA) – El empresario Emilio Bustamante, codirector de la Terminal de Contenedores Dos (TC2), propuso transformar el Puerto de Mar del Plata en un centro logístico internacional y multimodal, mediante inversiones en infraestructura, diversificación de actividades y una mayor participación del sector privado.

La iniciativa forma parte de su libro “De la desidia al desarrollo. Miradas y propuestas para el Puerto de Mar del Plata”, en el que analiza la evolución histórica de la estación marítima, cuestiona las políticas de administración portuaria y presenta una serie de proyectos destinados a recuperar su competitividad.

Bustamante sostiene que el puerto, concebido en 1909 como una terminal multipropósito de ultramar, perdió progresivamente su orientación comercial y quedó condicionado por un modelo de gestión concentrado en la actividad pesquera.

“Un puerto que no se puede expandir no tiene futuro”, advirtió el empresario, quien consideró que la falta de planificación, las dificultades para concretar inversiones y las limitaciones de infraestructura perjudicaron el desarrollo económico de Mar del Plata y su región.

Entre sus principales propuestas figura la ampliación del Espigón III, mediante la incorporación de 21.000 metros cuadrados de superficie y una línea de muelle de 340 metros, con el objetivo de incrementar la capacidad operativa y facilitar el movimiento de contenedores.

También planteó reformular las vías navegables de acceso, mejorar las condiciones de dragado, adecuar los muelles para recibir embarcaciones de mayor porte y resolver la presencia de buques abandonados o semihundidos que ocupan espacios destinados a las operaciones comerciales.

El empresario recordó que la falta de dragado impidió el ingreso de portacontenedores entre 2012 y 2014, una situación que, según explicó, obligó a sostener la estructura empresarial durante tres años sin actividad de ese tipo.

En materia logística, Bustamante propuso avanzar hacia un sistema multimodal que articule el transporte marítimo, ferroviario y terrestre, con el propósito de reducir costos y conectar directamente la producción regional con los mercados internacionales.

Como ejemplo de las oportunidades desaprovechadas, mencionó el caso de McCain, cuya planta de Balcarce exporta buena parte de su producción hacia Brasil mediante camiones, pese a encontrarse a menos de 60 kilómetros del puerto marplatense.

Según los datos consignados por el autor, la empresa produce unas 220.000 toneladas anuales de papas congeladas y exporta el 68% de su producción a Brasil, con un costo de transporte terrestre cercano a los 5.000 dólares por contenedor.

Para Bustamante, esta situación evidencia la necesidad de integrar al puerto con el parque industrial de Mar del Plata, el cordón frutihortícola y los polos productivos de localidades como Balcarce y Tandil.

Otra de las iniciativas centrales consiste en incorporar a Mar del Plata a los circuitos internacionales de cruceros, mediante la adecuación de las instalaciones para recibir embarcaciones de más de 250 metros de eslora y capacidad para transportar entre 2.000 y 3.000 pasajeros.

El codirector de TC2 aseguró que mantuvo reuniones con importantes operadoras internacionales del sector, que manifestaron interés en incorporar la ciudad a sus itinerarios, aunque condicionaron esa posibilidad a la realización de mejoras en la infraestructura y los servicios portuarios.

Según su planteo, la llegada de cruceros permitiría generar actividad adicional en hoteles, restaurantes, comercios, empresas de transporte y otros servicios vinculados con el turismo.

El libro también destaca las posibilidades que ofrece la actividad energética offshore. Bustamante recordó que durante la campaña de prospección petrolera realizada en 2024, la Terminal de Contenedores Dos atendió 35 recaladas de buques de aprovisionamiento, con impacto sobre diferentes sectores de la economía local.

En cuanto a la administración, el empresario cuestionó el funcionamiento del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata y consideró necesario revisar un esquema que, a su entender, desalienta las inversiones y dificulta la planificación de largo plazo.

En ese sentido, recordó que la licitación de la Terminal de Contenedores Dos quedó desierta en diciembre de 2025 y sostuvo que las condiciones establecidas en los pliegos no ofrecían previsibilidad suficiente para desarrollar proyectos de inversión.

Bustamante propuso modificar la integración del directorio del Consorcio para incorporar representantes de las principales actividades productivas regionales, entre ellas la pesca, la industria alimentaria, los frigoríficos, el sector frutihortícola y las empresas vinculadas con el comercio exterior.

También planteó establecer incentivos tarifarios para las navieras que diversifiquen las cargas transportadas y promover una mayor competencia entre operadores privados.

El objetivo, explicó, es superar la dependencia de una sola actividad económica y convertir a Mar del Plata en un puerto comercial capaz de complementar las operaciones de otras terminales argentinas, como Bahía Blanca, Quequén y La Plata.

En su diagnóstico, el empresario vinculó la necesidad de diversificación con los cambios tecnológicos de la industria pesquera y la pérdida de puestos de trabajo en el procesamiento en tierra.

Según señaló en su libro, durante los últimos cuatro años se perdieron más de 1.500 empleos vinculados con esa transformación, por lo que consideró indispensable impulsar nuevas oportunidades laborales en logística, transporte, almacenamiento y servicios marítimos.

La propuesta apunta, además, a recuperar el papel estratégico de Mar del Plata como puerta de salida de la producción regional, evitando que mercaderías originadas en su zona de influencia deban trasladarse por carretera hacia otros puertos argentinos o brasileños.

Bustamante concluyó que la transformación requiere decisiones de largo plazo, obras concretas y un cambio profundo en la relación entre el Estado y los operadores privados.

“El mundo portuario evoluciona y Mar del Plata va en el camino inverso. Debemos y podemos cambiar esta realidad”, afirmó el autor, quien insistió en que el desarrollo de una terminal multipropósito constituye una oportunidad para impulsar la producción, el comercio exterior y la generación de empleo en toda la región.

Agencia NA