Buenos Aires, 18 junio (NA) – La Patagonia argentina esconde escenarios capaces de competir con algunos de los paisajes más espectaculares del planeta. Entre ellos sobresale un sendero de trekking patagónico que, por sus características geológicas y visuales, suele ser comparado con los famosos fiordos del norte de Europa.
Se trata del recorrido que conecta el Lago del Desierto con la Reserva Glaciar Vespignani, un área protegida ubicada a unos 37 kilómetros de El Chaltén, en la provincia de Santa Cruz. La combinación de agua turquesa, montañas escarpadas, cascadas de deshielo y bosques cerrados genera una postal que muchos viajeros asocian inmediatamente con Noruega.
La comparación más frecuente es con el Fiordo de Geiranger, considerado una de las mayores joyas naturales del país escandinavo y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Ambos lugares comparten una fisonomía marcada por la acción de antiguos glaciares que modelaron profundos valles rodeados de paredes casi verticales.
En el caso argentino, el Lago del Desierto se presenta como un extenso espejo de agua rodeado por montañas cubiertas de vegetación y glaciares colgantes. Durante las primeras horas de la mañana, la niebla suele envolver el paisaje y potenciar una atmósfera de aislamiento que recuerda a los fiordos occidentales noruegos.
La experiencia también combina aventura y contemplación. Para acceder a los senderos del Glaciar Vespignani es necesario realizar una breve navegación por el lago, lo que añade un componente escénico similar al de los recorridos náuticos que se realizan en Geiranger.
Además de la belleza natural, el lugar ofrece distintos niveles de dificultad para que cada visitante pueda elegir el recorrido que mejor se adapte a sus capacidades físicas y al tiempo disponible.
CÓMO ES EL SENDERO DEL GLACIAR VESPIGNANI
El acceso comienza en Punta Sur del Lago del Desierto, desde donde parten embarcaciones que navegan entre 20 y 30 minutos hasta la reserva. Una vez allí, los visitantes disponen de varias horas para recorrer senderos autoguiados y perfectamente señalizados.
El más sencillo es el Sendero Verde, una caminata de entre 15 y 30 minutos que atraviesa un bosque de lengas junto a la costa del lago. Tiene muy poco desnivel y ofrece miradores hacia el glaciar.
La alternativa intermedia es el Sendero Amarillo, que demanda entre 30 y 45 minutos. Su ascenso es suave pero constante y permite obtener una vista frontal privilegiada del Glaciar Vespignani y de la vegetación que lo rodea.
Para quienes buscan una experiencia más exigente aparece el Sendero Rojo, considerado de alta dificultad. El recorrido implica aproximadamente 45 minutos de ascenso continuo y unos 150 metros de desnivel. La recompensa llega al alcanzar los miradores superiores, desde donde se observa el glaciar en toda su magnitud y, cuando el clima acompaña, la imponente cara norte del Cerro Chaltén (Fitz Roy).
POR QUÉ SE PARECE AL FIORDO DE GEIRANGER
La similitud entre ambos destinos tiene una explicación geológica. Tanto el Lago del Desierto como el Fiordo de Geiranger fueron modelados por enormes glaciares durante las glaciaciones del Pleistoceno, que excavaron profundos valles en forma de “U”.
En Noruega, esos valles fueron inundados posteriormente por el mar y dieron origen a los fiordos. En la Patagonia, en cambio, quedaron ocupados por aguas dulces provenientes del deshielo, formando lagos alargados rodeados por montañas abruptas.
A esto se suma la presencia de glaciares colgantes, cascadas permanentes y bosques densos que cubren las laderas. El resultado es una geografía visualmente muy parecida, donde el agua actúa como un corredor natural entre gigantescas paredes de roca y vegetación.
DATOS ÚTILES PARA PLANIFICAR LA VISITA
* Ubicación: Lago del Desierto, a 37 kilómetros de El Chaltén.
* Acceso: por la Ruta Provincial 41, un camino de ripio escénico que bordea el Río de las Vueltas.
* Temporada recomendada: entre octubre y abril.
* Tiempo estimado: entre 2 y 3 horas dentro de la reserva.
* Infraestructura: senderos señalizados, puentes de troncos y pasarelas.
* Indumentaria recomendada: ropa en capas, abrigo impermeable y calzado de trekking con buen agarre.
Para muchos viajeros, este rincón santacruceño representa una de las experiencias más impactantes de la Patagonia. La combinación de navegación, bosque nativo, glaciares y montañas crea un escenario que, sin salir de Argentina, permite sentirse por un momento en uno de los fiordos más famosos de Noruega.
AgenciaNA






