Buenos Aires, 7 julio (NA) – El clima mundialista paraliza al país y las administraciones provinciales comenzaron a mover sus fichas para garantizar que los ciudadanos puedan seguir el crucial encuentro de la Selección Argentina.
El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, decretó asueto administrativo y escolar para este martes 7 de julio a partir de las 12:00 horas, con motivo del partido que el combinado nacional disputará ante Egipto por los Octavos de Final de la Copa del Mundo de la FIFA 2026.
La medida sintoniza de lleno con el norte del país. En las últimas horas, el Gobierno de La Rioja, comandado por Ricardo Quintela, junto al Ministerio de Educación de esa provincia, adoptaron una postura similar al decretar un permiso especial para la jornada del martes.
La flexibilización riojana permitió tanto a los empleados públicos como a los estudiantes de todos los niveles educativos liberarse de sus obligaciones para prenderse a la pantalla, un camino que Jaldo decidió replicar en territorio tucumano para evitar el ausentismo masivo y coordinar el bache operativo.
ALCANCE DE LA MEDIDA Y AUTONOMÍA DE LOS PODERES
La disposición oficial en Tucumán, que rige formalmente desde el mediodía, tiene como objetivo central que la administración pública provincial y el ámbito educativo puedan acompañar al equipo dirigido por Lionel Scaloni en su llave eliminatoria, pautada para las 13:00 horas.
Sin embargo, el mandatario tucumano fue explícito respecto a los límites del decreto:
* Sector público y escuelas: El cese de actividades es obligatorio y total para las dependencias del Poder Ejecutivo provincial y los establecimientos educativos estatales.
* Poder Legislativo y Judicial: Al igual que el sector comercial y privado, las autoridades de las cámaras y la Justicia local conservan la autonomía institucional y deberán evaluar de manera independiente si adhieren o no al cese de actividades, respetando la división de poderes.
“UN POCO DE ALEGRÍA PARA EL PUEBLO”
Al fundamentar la firma del asueto extraordinario, el gobernador Jaldo apeló al fuerte impacto social y emocional que genera el certamen ecuménico en la población, especialmente en un contexto socioeconómico complejo.
“La Argentina es la que le está regalando ese poco de alegría que le está haciendo falta al pueblo argentino”, argumentó el titular del Ejecutivo tucumano, justificando la parálisis estatal momentánea en pos de un evento que funciona como un indiscutible factor de unión y fervor popular a lo largo y ancho de la geografía nacional.
Agencia NA.






