Buenos Aires, 12 mayo (NA) – El Concejo Deliberante de San Isidro aprobó la reforma del Código de Ordenamiento Urbano en medio de protestas vecinales, cruces con la Policía y fuertes cuestionamientos de la oposición y residentes de distintos barrios.
La iniciativa impulsada por el intendente Ramón Lanús obtuvo 14 votos a favor, 10 en contra y 4 abstenciones durante una sesión realizada el miércoles pasado, marcada por gritos, abucheos y reclamos dentro y fuera del recinto.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, la reforma introduce modificaciones en zonas de Villa Adelina, Boulogne y la franja costera, con cambios en las dimensiones mínimas de monoambientes, nuevas tipologías multifamiliares y mayores alturas permitidas para emprendimientos comerciales.
Entre los puntos aprobados figura la reducción de 55 a 35 metros cuadrados para monoambientes en determinados sectores, además de la habilitación de construcciones compactas en lotes pequeños y edificaciones de hasta 6,5 metros de altura en áreas comerciales de la costa.
El oficialismo defendió la medida al sostener que busca ampliar el acceso a la vivienda y ordenar el crecimiento urbano con una proyección de largo plazo. También destacó disposiciones vinculadas a la preservación patrimonial y ambiental, como la prohibición de viviendas sobre la costa, la protección de la barranca natural y la catalogación de inmuebles anteriores a 1946.
Sin embargo, vecinos de Villa Adelina, Boulogne y Beccar rechazaron la iniciativa y denunciaron que la reforma fue aprobada “a espaldas de la gente” y sin instancias suficientes de participación ciudadana.
Decenas de manifestantes se movilizaron desde la Municipalidad hasta el Concejo Deliberante bajo la consigna “No al cambio de COU. No a los edificios arruinando nuestros barrios”, mientras solo un grupo reducido pudo ingresar al recinto, situación que derivó en forcejeos con efectivos policiales.
“Nosotros los vecinos nos vamos muy desilusionados. Porque realmente el oficialismo decidió cómo tenemos que vivir nosotros”, expresó la arquitecta Alejandra García, vecina de Villa Adelina, durante la protesta.
Otra residente increpó al presidente del Concejo Deliberante, Jorge Álvarez, y afirmó: “No somos barras, somos vecinos”, en medio de la tensión generada durante el debate.
La oposición también cuestionó la falta de audiencia pública y de estudios de impacto ambiental previos a la aprobación del proyecto, además de advertir sobre posibles consecuencias vinculadas al tránsito, las inundaciones y la prestación de servicios básicos.
En redes sociales, Lanús calificó la sanción como un “paso histórico” y sostuvo que el nuevo esquema urbanístico apunta a generar “más viviendas accesibles” y proteger el patrimonio y la costa del distrito.
Tras la aprobación, vecinos y asambleas barriales adelantaron que continuarán con acciones y reclamos para intentar revertir o modificar los cambios sancionados por el cuerpo deliberativo.
#AgenciaNA






