Buenos Aires, 9 junio (NA) — El árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan rompió el silencio luego de haber sido deportado por Estados Unidos y quedar fuera del Mundial 2026, una situación que le impidió convertirse en el primer representante de Somalia en dirigir un partido en una Copa del Mundo.
El juez africano aseguró que contaba con toda la documentación necesaria para ingresar al país y manifestó su profunda decepción por la decisión de las autoridades migratorias.
Artan había sido seleccionado por la FIFA entre los 52 árbitros convocados para el torneo y formaba parte del grupo de siete jueces africanos designados para la competencia. Su presencia tenía además un fuerte valor simbólico para Somalia, un país con escasa representación en los grandes escenarios deportivos internacionales.
Según relató en una entrevista con The New York Times y supó la Agencia Noticias Argentinas, el árbitro llegó al Aeropuerto Internacional de Miami cinco días antes del partido inaugural, donde fue retenido por agentes migratorios y sometido a un extenso interrogatorio.
De acuerdo con su versión, Artan permaneció 11 horas bajo revisión antes de ser trasladado a una celda de detención y posteriormente embarcado en un vuelo hacia Estambul.
“Estoy muy, muy decepcionado. Simplemente soy un árbitro que intenta cumplir su sueño, el mayor sueño de mi vida: venir al Mundial”, expresó.
El colegiado sostuvo que durante todo el procedimiento presentó la documentación exigida para ingresar a Estados Unidos: “Tenía todos los papeles en regla. Tenía la visa correcta”, afirmó.
El árbitro somalí también señaló que mostró documentación emitida por la FIFA y pruebas de su trayectoria de más de una década como árbitro profesional.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos confirmó que el caso fue sometido a una revisión adicional y en un comunicado indicó que, tras la inspección, se determinó que el árbitro era “inadmisible debido a problemas de verificación” y se le negó el ingreso.
Artan aseguró que nunca recibió una explicación concreta sobre la decisión y sugirió que podría estar relacionada con las restricciones migratorias para ciudadanos de Somalia: “Creo que tienen un problema con mi país”, declaró.
El árbitro recordó además que llevaba cuatro años preparándose para esta oportunidad mediante cursos organizados por la FIFA en Qatar y Emiratos Árabes Unidos y aún así, la entidad confirmó que no podrá desempeñarse en el torneo y aclaró que no interviene en los procesos migratorios de los países anfitriones.
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