Buenos Aires, 8 julio (NA) – El Gobierno de la provincia de Santa Fe celebró que el Parlamento Europeo rechazó la norma que clasificaba a la soja argentina como un cultivo de “alto riesgo ILUC” (Cambio Indirecto del Uso del Suelo). La medida amenazaba con excluir al biodiésel nacional de los objetivos de energías renovables de la Unión Europea.
“Es fruto de un gran trabajo conjunto entre gobiernos provinciales, el Gobierno nacional y el sector privado. Juntos defendimos a nuestra soja, a nuestro campo y a nuestra industria del biodiésel” expresó en redes sociales el gobernador santafesino, Maximiliano Pullaro, tras conocerse la resolución, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
En ese contexto, Pullaro rememoró las gestiones que realizó la gobernación ante la Cancillería con el fin de sostener la posición nacional. Y sumó que presentó un documento con evidencia científica y económica que respaldaba la sustentabilidad del biodiésel producido en Argentina. Al mismo tiempo, ratificó el compromiso con “una matriz energética más sustentable, que cuide el ambiente, impulse la producción, genere empleo y agregue valor a nuestra materia prima”.
¿QUÉ DIJO EL MINISTRO DE DESARROLLO PRODUCTIVO PUCCINI AL RESPECTO?
Por su parte, el ministro de Desarrollo Productivo de Pullaro, Gustavo Puccini, sostuvo que “este resultado demuestra que cuando el Estado provincial asume un rol activo puede obtener logros que impactan directamente en el empleo, las inversiones y las exportaciones”.
Y resaltó que eliminar esta barrera a nivel comercial era importante para el desarrollo de la economía de la provincia. En este sentido, dijo que “el cierre del mercado europeo ponía en riesgo exportaciones de biodiésel y afectaba a un sector en el que Santa Fe concentra históricamente más del 80 % de la capacidad instalada del país”.
SANTA FE DEFENDIÓ SU POSTURA CON UN INFORME TÉCNICO
Entre las líneas de acción que presentó la provincia que administra Pullaro, una de las estrategias de defensa fue la elaboración y presentación ante las autoridades europeas. Y, a través de un dossier de perfil técnico y con evidencia científica, se acreditó la sustentabilidad del sistema productivo argentino.
Entre los argumentos, el documento demostró que el biodiésel nacional reduce alrededor del 70 % de las emisiones de gases de efecto invernadero respecto del gasóleo de origen fósil, así como también que la producción de soja no implica la expansión de la frontera agrícola sobre bosques nativos.
El informe fue clave ya que, sin el espaldarazo técnico, el mercado europeo podría haber cerrado las puertas al biodiésel argentino, comprometiendo así las exportaciones calculadas en los 390 millones de dólares por año. El informe fue elaborado por múltiples actores de la sociedad; entre ellos, además de la provincia, también participaron las cámaras empresariales, universidades y organismos técnicos nacionales. Cada uno aportó información científica y productiva para sustentar la posición nacional.
LEY DE BIOCOMBUSTIBLES
Ahora, el desafío está puesto en la Ley de Biocombustibles. Con este panorama, para el gobierno de Pullaro, el respaldo obtenido en Europa debe traducirse ahora en una agenda de fortalecimiento del mercado interno, marcan desde la gestión provincial. Por eso, Santa Fe insiste en reclamar ante el Congreso de la Nación el tratamiento de manera “urgente” de una nueva Ley de Biocombustibles, la cual permita aprovechar la capacidad instalada de la industria que, en la actualidad, está en niveles de ociosidad entre el 50 % y el 65 %.
¿QUÉ PROPONE SANTA FE?
Son tres los ejes que marca la propuesta provincial. Primero plantea elevar de manera inmediata el corte obligatorio de biodiésel al 15 % (B15), con una transición automática al 20 % (B20) siempre que resulte competitivo frente al diésel importado.
El segundo propone incorporar los llamados ‘vectores de futuro’, como el Diésel Renovable (HVO) y el Combustible Sustentable de Aviación (SAF), al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Y, en tercer lugar, impulsa una distribución más equilibrada del mercado interno, reservando un 40 % para plantas no integradas y un 60 % para las integradas, con el objetivo de promover la competencia y reflejar la estructura real de la industria santafesina.
Por último, el ministro Puccini enfatizó que el desafío no debe limitarse a consolidar las exportaciones hacia el continente europeo, sino también a sustituir importaciones de combustibles fósiles. Y recordó que Argentina importa cada año alrededor de 1.500 millones de litros de gasóleo que podrían reemplazarse por producción nacional de biodiésel.
Agencia NA






