Buenos Aires, 21 julio (NA) – Los habitantes de Lowo Che, una de las zonas de mayor crecimiento demográfico de La Pampa, deberán esperar al menos hasta marzo de 2027 para que comiencen las obras integrales de agua potable, cloacas y desagües anunciadas por el gobernador Sergio Ziliotto como respuesta a una “deuda histórica” del Estado.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el mandatario presentó este martes en Toay un paquete de infraestructura con una inversión superior a $24.600 millones, aunque el proyecto principal recién será convocado a licitación en diciembre y tiene su inicio previsto para marzo del año próximo.
La obra integral para Lowo Che cuenta con un presupuesto estimado de $20.386 millones y fue diseñada para cubrir la demanda de alrededor de 16.000 habitantes, con un horizonte de planificación de 25 años.
El proyecto contempla seis sectores de intervención ubicados a ambos lados de la avenida Perón, cerca de 70.000 metros de colectores, ocho estaciones de bombeo y una planta para el tratamiento de efluentes.
Ziliotto anunció además una cisterna de cinco millones de litros, conectada con el Acueducto del Río Colorado, que permitiría mantener el suministro durante aproximadamente tres días ante eventuales interrupciones. Esa infraestructura demandará otros $4.232 millones, se licitaría en septiembre y comenzaría en diciembre de 2026.
Los anuncios representan un avance respecto de la falta de redes integrales, pero también confirman que las soluciones materiales todavía no comenzaron. Durante los próximos meses, los vecinos seguirán dependiendo del esquema actual mientras se completan los procedimientos administrativos y se seleccionan las empresas.
El propio gobernador reconoció en mayo de 2025 que la situación constituía una “deuda histórica”. En aquel momento, la Provincia y el Municipio de Toay firmaron un convenio para financiar el estudio técnico necesario para diseñar las futuras obras.
Ese estudio demandó $260.051.711,70, tuvo un plazo de ocho meses y debía producir tres proyectos licitatorios completos: desagües pluviales, red cloacal y provisión de agua potable. La documentación municipal describió además a Lowo Che como un barrio que creció sin planificación durante aproximadamente 20 años y que abarca unas 650 manzanas.
En 2025, Ziliotto prometió incluir las obras en los presupuestos provinciales de 2026 y 2027. El anuncio de este martes ratifica el financiamiento, pero desplaza la ejecución principal hasta el próximo ejercicio.
La magnitud técnica explica que una intervención de estas características no pueda comenzar de inmediato. No obstante, la complejidad tampoco elimina la responsabilidad acumulada por los distintos niveles del Estado que permitieron durante dos décadas la expansión de una barriada sin acompañarla con saneamiento básico.
La Provincia asumió ahora el financiamiento y el Gobierno de Toay participó en la planificación. Ambos deberán establecer un cronograma público, informar los avances del proceso licitatorio y evitar que las fechas anunciadas vuelvan a postergarse.
También será necesario precisar el plazo total de ejecución, dato central para conocer cuándo los vecinos tendrán efectivamente conectadas las redes. Empezar en marzo de 2027 no significa que el servicio estará disponible ese mismo año.
La promesa de inversión supera los $24.600 millones y ofrece una respuesta futura a una necesidad concreta. Pero la fotografía actual no cambia: Lowo Che continúa esperando infraestructura esencial mientras el Estado celebra un llamado a licitación que todavía está a cinco meses de distancia.
Ziliotto calificó el déficit como una deuda histórica y puso una fecha para comenzar a saldarla. Si el calendario vuelve a desplazarse, el anuncio dejará de ser una reparación y se convertirá en otro capítulo de la misma demora que el propio gobernador admitió.
Agencia NA





