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Mariel Fornoni: “Los jóvenes de 18 a 20 no entienden qué significa ‘volver atrás’ porque no recuerdan quién fue Cristina”

Buenos Aires, 23 de Agosto (NA) – Al momento de anunciar que la reelección del presidente Javier Milei se convirtió en la prioridad del Gobierno nacional, se puso automáticamente en marcha la campaña electoral 2027. Y los encuestadores han comenzado a hilar fino sobre el escenario social, económico y político que marca el punto de partida.

En ese contexto, son cada vez más los analistas que observan en sus estudios cualitativos un dato sumamente relevante: que Milei está perdiendo preeminencia entre sus votantes más jóvenes, aquellos que le sirvieron de plataforma de lanzamiento en 2023 e incluso lo militaron al punto de convencer a sus propios padres de que el economista libertario era el cambio que la sociedad demandaba.

El fenómeno es complejo, tiene muchos matices, causas y posibles consecuencias. En una entrevista exclusiva con la Agencia Noticias Argentinas, Mariel Fornoni, directora de la consultora Management & Fit, lo analiza en profundidad.

¿Los jóvenes están abandonando a Javier Milei?
– Se ve una menor proporción, sobre todo en el segmento de los que recién entran al mercado electoral. Los jóvenes de 18 a 20 años no entienden qué significa la consigna “volver atrás” porque no recuerdan quién fue Cristina Kirchner. Ha pasado mucho tiempo. Por eso a Milei no se lo ve tan fuerte en ese segmento. Pero sí en su segmento más importante, que es el de los jóvenes de entre 25 y 40 años, especialmente hombres. Aún así hay desilusión. ¿Cuánto? Todavía no se puede saber porque aún no hay una elección. Quince meses atrás de las elecciones de 2023 Milei ni siquiera aparecía en el radar. Y eso es algo que el Gobierno tiene que tener en cuenta: cuando la gente empieza a decir “che, esto no me está cerrando del todo”, y la necesidad está creada, tranquilamente puede aparecer un candidato alternativo, teniendo en cuenta la velocidad de instalación que existe hoy.

¿Alcanza el tiempo?
– Antes para ser presidente tenías que dar dos vueltas a la Argentina, necesitabas al menos dos años para ir a todos los lugares. Hoy Milei ganó casi sin haber ido a muchas provincias. E incluso sin haber conocido a sus propios candidatos. Por eso hoy puede aparecer un candidato en este tiempo. Las elecciones las ganan y las pierden los gobiernos: dependen de lo que hagan.

¿Y qué debería hacer este gobierno para no perder?
– Los jóvenes hoy responden a una movilización, es decir, responden si están movilizados, en el sentido de que los motive, los enamore, los mueva. Si no, ni van a votar. Una cosa es que digan “banco a Milei” y otra es que efectivamente lo vayan a votar. Y me parece que el Gobierno tampoco está haciendo demasiado para movilizar a ese segmento, que es el core de su voto y, al mismo tiempo, es el más vulnerable, porque es el que más está sufriendo.

¿En qué sentido?
– Por ejemplo, la nula capacidad de acceder a una vivienda y ni siquiera a un trabajo en blanco. Todos los empleos son muy precarios. Por eso digo que lo está sufriendo principalmente este sector de sus votantes, así como los jubilados. Ese es un tema para tener en cuenta: cuánto los enamora y cuánto los va a movilizar para ir a votar. Porque ya sabemos que cada vez vota menos gente, y que esa gente va si hay algo que los moviliza.

IMAGEN Y ALIANZAS

En las últimas semanas hubo importantes reuniones entre dirigentes de La Libertad Avanza y el PRO para “recuperar la confianza”, según afirmaron. ¿Cómo analiza esa relación?
– Una premisa básica para analizar el tema es ver cómo le va a ir al Gobierno en los 15 meses que faltan para las elecciones. Me parece que el Gobierno debe tener dos planes. Uno por si le va más o menos bien y otro por si le va más o menos mal. Las alianzas encajan en el escenario de que le vaya más o menos mal, porque, si le va más o menos bien, probablemente no las necesite. Por lo tanto, lo que vemos hoy parece un ejercicio de enamoramiento y desenamoramiento continuo entre ambos partidos. En realidad, el PRO no tiene mucho que hacer: si medimos su intención de voto hoy le va a dar 5 o 6 puntos, en el mejor de los casos… Por lo cual, a lo único que podría aspirar es a aliarse hoy con LLA, por si le va más o menos mal, además de retener la Ciudad de Buenos Aires, que es lo más importante.

¿Cómo está hoy la imagen del presidente?
La imagen de Milei cayó 10 puntos durante el conflicto del Caso Adorni, que fue la pastillita que lo aceleró, como esos aceleradores de fuego. Pero, en realidad, lo que está subyacente es la situación económica, porque la gente no se siente incluida en la recuperación. Nunca se le habla a la gente, sino que se habla de los sectores que “vuelan”, de la recuperación de la Argentina que despegó y le va bárbaro. No se le explica a la gente por qué no le va bárbaro. Entonces, perdió 10 puntos, aunque en nuestra última encuesta esta caída se detuvo pero no recuperó. Se fue Adorni y no se recuperó nada de lo perdido.

¿Comparativamente es un nivel bajo o alto?
– Nosotros lo tenemos en 37%, lo cual no está mal para cómo está todo y teniendo en cuenta el tiempo que lleva en el Gobierno. Está mejor que como estaban sus predecesores cuando perdieron. Cristina y Alberto tenían entre 22% y 25%. Macri tenía 32%. Pero también hay que señalar que Milei está mejor porque nadie capitaliza el descontento. Antes estaban Juntos por el Cambio o el kirchnerismo sacando partido de eso. Hoy la gente no ve opciones. Por eso, la lógica de la gente se convirtió en “aguanto o decido no aguantar más”. Y hoy hay gente que está aguantando, no porque esté feliz y le vaya bien, sino como una paciencia defensiva.

Agencia NA