Buenos Aires, 11 octubre (NA) — Con el tiempo contado, el Gobierno discute internamente los tiempos y condiciones de los acuerdos con gobernadores que deberán sellar para garantizar los entendimientos necesarios en materia legislativa, pero también de cara a la proyección para la reelección del presidente Javier Milei en 2027.
Es en esa conversación donde se cuela la situación económica del país, cuyo programa acumula cuestionamientos externos e internos. En función de esa situación, el ministro de Economía, Luis Caputo, pide celeridad a la hora de cerrar los entendimientos con los 13 mandatarios provinciales aliados.
A esa postura se suma el jefe de Gabinete, Diego Santilli, producto de la tensión que le supone el desafío. Según sus cálculos, cada día que pasa complejiza el panorama, por lo que, sobre el cierre de la semana activó una nueva tanda de reuniones individuales con los mandatarios provinciales.
Sin embargo, los alfiles karinistas manejan otros tiempos. Creen que los plazos son un factor clave en la negociación y se muestran reticentes a declinar la posibilidad de crecer en el interior del país.
“La discusión es la de siempre. ¿Qué fue primero: el huevo o la gallina?”, se preguntó una fuente legislativa ante la Agencia Noticias Argentinas.
En la misma línea, un integrante del reducido círculo planteó: “Somos los más ansiosos en querer cerrar y en tener la foto. Ahora, espero ver que la economía funcione”.
Hay quienes insisten en la necesidad por sostener la división de tareas y en ese esquema le atribuyen al ministro de Economía la determinación por seguir su metié. “Nosotros no opinamos de economía y es lógico”, señaló un ladero de la funcionaria, quien se inclina por no apurar los entendimientos.
En el mientras tanto, los gobernadores esperan definiciones para avanzar en la concreción de alianzas que les permita, en algunos casos, reelegir en 2027. Por su parte, el oficialismo trabaja, en paralelo, en la necesidad de impulsar acuerdos que posibiliten la sanción de las leyes que descansan en el Congreso.
Entre la hoja de ruta trazada, la reforma electoral cobra especial atención debido a que instrumentaría cambios claves de cara a los comicios presidenciales del año próximo.
La mesa política deberá desenmarañar las internas con el presidente Javier Milei volcado a la plana internacional.
Esta semana, el mandatario volverá a Estados Unidos, una vez más, para respaldar a Donald Trump en la previa a las elecciones de medio término del 3 de noviembre y luego viajará a España para reforzar su respaldo a la derecha española ante los comicios anticipados para el 29 de noviembre.
Ajeno al debate doméstico, el ala política intentará acercar posiciones y llegar ordenado al 2027. El calendario apremia y en el oficialismo saben que el mes de octubre será clave para avanzar en materia legislativa y consolidar los primeros pasos de los entendimientos que parece que demorará más de lo esperado.
Agencia NA






